El senador estatal Steve Padilla presentó una resolución para solicitar al Congreso de Estados Unidos y al presidente Donald Trump que detengan la extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) hasta que se atienda la crisis de contaminación en la frontera.
La propuesta, denominada Senate Joint Resolution 13, condiciona la continuidad del acuerdo comercial a que México asuma compromisos “medibles y exigibles” para eliminar las descargas de aguas residuales y contaminación que afectan al río Tijuana y otras cuencas fronterizas.

El planteamiento surge en un momento clave: en 2026, el T-MEC entra en su revisión obligatoria de seis años, proceso que definirá si el acuerdo se extiende por 16 años más o entra en una fase de renegociaciones anuales. 
Padilla argumenta que la contaminación transfronteriza ya tiene impactos directos en California, como cierres constantes de playas, afectaciones a la salud pública y pérdidas económicas en turismo. Además, señala que el problema ha escalado al punto de que el río Tijuana fue catalogado entre los más contaminados de Estados Unidos. 
El trasfondo es más profundo: desde el auge del comercio derivado del antiguo TLCAN —y ahora el T-MEC—, el crecimiento industrial en el norte de México ha superado la capacidad de infraestructura ambiental, generando descargas constantes de aguas negras y residuos industriales hacia territorio estadounidense. 
La propuesta coloca presión directa sobre México en medio de una negociación estratégica. El T-MEC es vital para la economía mexicana —alrededor del 80% de sus exportaciones van a Estados Unidos—, por lo que cualquier intento de frenar su renovación podría tener efectos inmediatos en inversión y estabilidad económica. 
En paralelo, el propio presidente Trump ha dejado abierta la posibilidad de modificar o incluso abandonar el acuerdo comercial, lo que añade incertidumbre al proceso de revisión que ya está en marcha entre los tres países. 
El mensaje político es claro: el tema ambiental en la frontera, particularmente en Tijuana y Mexicali, deja de ser un asunto local y se convierte en una moneda de cambio dentro de la negociación comercial más importante de América del Norte.

Ver: https://sd18.senate.ca.gov/news/senator-padilla-introduces-resolution-urging-congress-and-president-trump-halt-extension-usmca

