Doble nacionalidad podría sacudir en el futuro la sucesión por la gubernatura de Baja California.

TIJUANA.— La iniciativa presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum para impedir que personas con doble nacionalidad puedan ocupar la Presidencia de México o una gubernatura podría tener un impacto particularmente fuerte en Baja California, uno de los estados donde la vida política, empresarial y familiar se encuentra profundamente vinculada con Estados Unidos.

La propuesta plantea reformar la Constitución para establecer que quienes pretendan registrarse como candidatos a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no tengan ni adquieran otra nacionalidad. Si cuentan con ella, tendrían que renunciar antes de solicitar formalmente su registro. La restricción para los gobernadores quedaría incorporada al artículo 116 constitucional. (El Universal⁠)

De aprobarse en esos términos, la reforma podría convertirse en un nuevo y poderoso filtro para la sucesión de 2027 en Baja California.

Por su condición fronteriza, no sería extraño que dentro de la clase política bajacaliforniana existan aspirantes que, además de la mexicana, posean ciudadanía estadounidense. Sin embargo, para determinar quiénes resultarían directamente afectados sería necesario revisar caso por caso y comprobar documentalmente su situación; tener residencia, propiedades o familia en Estados Unidos no significa necesariamente contar con esa nacionalidad.

Baja California ya vivió un caso que cambió una elección

El tema de la nacionalidad no es nuevo en la historia electoral del estado.

Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en Tijuana durante la elección municipal de 2007, cuando el doctor Jorge Astiazarán Orcí, entonces candidato de la coalición encabezada por el PRI a la Presidencia Municipal, perdió su registro en medio del proceso electoral.

Astiazarán había nacido en Los Ángeles, California, y había obtenido su certificado de nacionalidad mexicana años antes. El problema jurídico no fue simplemente tener doble nacionalidad, sino que no cumplía con la temporalidad exigida entonces por la Constitución de Baja California para acreditar su nacionalidad mexicana y residencia.

El Tribunal Electoral determinó que el certificado presentado por Astiazarán había sido expedido el 3 de marzo de 2003 y no acreditaba los diez años requeridos por la legislación local, por lo que fue revocado su registro como candidato. (Tribunal Electoral⁠)

La candidatura terminó siendo sustituida por Fernando del Monte, modificando de manera importante aquella contienda por la alcaldía de Tijuana. (Astra Editorial Shop⁠)

Años después, una vez superado aquel impedimento legal, Astiazarán volvió a competir y ganó la Presidencia Municipal de Tijuana en 2013, lo que demuestra que aquel episodio estuvo relacionado con los requisitos de elegibilidad vigentes en ese momento y no con una prohibición permanente. (IeeBC⁠)


Un nuevo factor para el 2027

El antecedente cobra relevancia porque la propuesta de Sheinbaum podría provocar una discusión semejante, pero ahora directamente alrededor de la gubernatura de Baja California.

Hasta hoy, buena parte de la conversación sobre la sucesión de 2027 se ha concentrado en partidos, encuestas, alianzas, posicionamiento y competitividad electoral. Si la reforma avanza, habrá que agregar una pregunta mucho más elemental:


¿Quiénes de los aspirantes tienen doble nacionalidad?

La respuesta podría dejar de ser un dato personal para convertirse en un requisito determinante de elegibilidad.

Para algunos políticos la decisión podría incluso ser complicada: renunciar a la ciudadanía estadounidense para poder competir por la gubernatura de Baja California, o conservarla y quedar fuera de la contienda.

Y en una entidad tan integrada económica y socialmente con California, el efecto potencial es considerable.

El precedente de Jorge Astiazarán demuestra además que estos requisitos no son asuntos menores ni simples formalidades administrativas. En Baja California una candidatura importante ya se perdió en plena contienda por un problema relacionado con nacionalidad y elegibilidad.

Por eso, si la reforma constitucional es aprobada antes de que comiencen los registros rumbo a 2027, la doble nacionalidad podría convertirse inesperadamente en uno de los primeros grandes filtros de la sucesión bajacaliforniana.