
TIJUANA, BC.– En medio de un escenario económico nacional marcado por desaceleración, cautela financiera y bajo crecimiento, Baja California continúa posicionándose como una de las regiones con mayor resiliencia y potencial estratégico de México, aseguró Alejandro Padilla Santana, director general adjunto de Análisis Económico y Financiero de Banorte, durante una presentación ante integrantes del Club de Empresarios de Baja California.
Bajo un panorama internacional complejo y con señales de enfriamiento económico en México, Padilla Santana explicó que el país atraviesa una de las etapas económicas más decisivas de los últimos años, particularmente por la combinación de factores como altas tasas de interés recientes, presiones inflacionarias, incertidumbre global y una reconfiguración industrial impulsada por el nearshoring.
Las proyecciones presentadas por Banorte reflejan que México pasó de crecimientos de 6% en 2021 y 3.7% en 2022, a una desaceleración gradual que llevaría al país a crecer apenas 0.5% durante 2025. No obstante, se prevé una recuperación moderada para 2026 y 2027.
A pesar del contexto nacional, Baja California mantiene indicadores de consumo y dinamismo económico superiores a muchas regiones del país. El análisis presentado mostró que sectores como servicios profesionales, financieros, comercio, turismo, restaurantes y actividades de apoyo continúan creciendo de manera importante dentro del estado.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue que Baja California posee ventajas estructurales únicas derivadas de su integración económica con Estados Unidos, su fortaleza manufacturera y su posición logística fronteriza.

“Baja California no depende únicamente del mercado interno mexicano; tiene una conexión directa con una de las economías más grandes del mundo”, fue parte del enfoque expuesto durante la conferencia.
Entre las principales fortalezas identificadas destacan el liderazgo manufacturero exportador, la capacidad logística y aduanera, el nearshoring, el talento técnico bilingüe y la atracción constante de inversión extranjera.
Asimismo, Banorte identificó sectores con alto potencial de crecimiento para la región en los próximos años, particularmente semiconductores, dispositivos médicos, logística y comercio exterior, inteligencia artificial, centros de datos, energías limpias, electromovilidad, industria aeroespacial y turismo médico.
Sin embargo, el análisis también advirtió que el potencial económico de Baja California podría verse limitado si no se atienden problemas estructurales como infraestructura energética e hídrica, seguridad pública, movilidad urbana, modernización aduanera y formación de capital humano especializado.
Durante la exposición se destacó que la competencia global por atraer inversiones será cada vez más intensa y que regiones como Baja California tendrán que acelerar procesos de innovación, digitalización y vinculación entre universidades y sector productivo para mantenerse competitivas frente a otros polos industriales de América Latina y Asia.
El evento organizado por el Club de Empresarios de Baja California reunió a empresarios, líderes del sector privado y representantes de distintas industrias interesados en comprender el rumbo económico del país y las oportunidades que podrían surgir para la región fronteriza en medio de la transformación industrial global.
La presentación dejó una conclusión clara: aunque México enfrenta un periodo de bajo crecimiento, Baja California todavía conserva motores propios capaces de convertirla en uno de los principales polos económicos y tecnológicos del país, siempre y cuando exista capacidad institucional, infraestructura suficiente y una visión estratégica de largo plazo.

